martes, 20 de abril de 2010

Mi experiencia como bibliotecaria escolar

Durante el pasado semestre escolar, realicé mis experiencias clínicas en una biblioteca escolar en el municipio de Bayamón, PR como parte del curso CINF 6805: Experiencias en la Biblioteca Escolar. Durante dos años, había trabajado como bibliotecaria en escuelas diferentes, donde me atrevo a confesar que la primera vez que pisé una biblioteca no tenía idea de lo que iba a hacer. Ya para mi segundo año, tenía una leve idea de la forma en que podía trabajar en la biblioteca, pero aún así, sé que me falta mucho por aprender. La idea de realizar estas experiencias clínicas me han llenado de muchos sentimientos, ya que me encuentro muy entusiasmada con la idea de aprender de la mano de alguien que, según recomendaciones dadas, es una excelente maestra bibliotecaria, pero a la vez será un poco difícil porque encontrarme realizando lo que se había convertido en mi trabajo bajo la supervisión directa de otra persona.

La primera vez que acepté la plaza, no tenía idea de que en las escuelas del país existiera una biblioteca, ya que cuando estudiaba creo haber ido una sola vez a la biblioteca de la escuela y las únicas bibliotecas que conocía era la Biblioteca Municipal de Bayamón y la de la Escuela Elemental UPR, en donde realicé mi práctica docente, pero no utilicé mucho los servicios que se ofrecían en ella. También tenía conocimiento de que en las universidades habían bibliotecas, pero en realidad no conocía las funciones y servicios que ofrecen.

Actualmente, las bibliotecas escolares se basan en la Carta Circular para las Bibliotecas Escolares del Departamento de Educación de Puerto Rico, el cual es de suma importancia, ya que en la misma se explica con detenimiento, las normas y directrices a seguir. Se explica claramente el marco filosófico, en el cual tienen entre sus funciones principales proveer a los estudiantes las herramientas necesarias para convertirlos en usuarios efectivos de la información. La biblioteca escolar pretender ser un centro educativo integrado a la sala de clases, que debe de ser atractivo para el estudiante. Para poder llevar a cabo su filosofía, la biblioteca escolar debe de contar con un personal altamente calificado, que conozca las necesidades de los estudiantes y sea un especialista de la información, además de ser un maestro para sus usuarios. Para que todo esto sea posible, es necesario también que el bibliotecario escolar cuente con el apoyo del director, y que conozca y entienda la importancia de la biblioteca. Además, menciona la importancia del programa y la forma en que debe operar la biblioteca para lograr sus expectativas. Como por ejemplo, que las actividades deben de ser coordinadas con el maestro de la sala de clases, para poder satisfacer las necesidades existentes en la escuela.

Todo bibliotecario escolar debe de contar con estudios en el campo de la información, además de tener conocimientos pedagógicos, ya que éste estará a cargo de ser el especialista en información para los estudiantes de su escuela. La palabra lo dice: “maestro bibliotecario”, lo cual significa que estamos hablando de una persona, especialista en pedagogía y en información. Si una biblioteca escolar no cuenta con un personal certificado, existe la posibilidad de que las funciones y expectativas del programa no se llevan a cabo en su totalidad. Un maestro que sea nombrado a una biblioteca escolar no puede cumplir con las expectativas, ya que al no conocer sobre el campo de la información no puede ofrecer los servicios de instrucción necesarios a los estudiantes las destrezas de información, proveer acceso a la información, realizar los servicios técnicos necesarios, etc. El perfil del maestro bibliotecario que presenta la Carta Circular, presenta un especialista de la información, que entre sus funciones como bibliotecario sigue siendo un maestro para los estudiantes.

En relación a las funciones y responsabilidades que tiene el maestro bibliotecario, entiendo que las mismas son las adecuadas llevar a cabo un óptimo funcionamiento de las bibliotecas escolares en el país. El maestro bibliotecario tiene a su cargo múltiples funciones para llevar a cabo el funcionamiento de su biblioteca y que los usuarios principales, que en este caso son los estudiantes, puedan aprender, desarrollar y aplicar las destrezas de información en el ambiente escolar y en su diario vivir.

El maestro bibliotecario debe tener un plan de mercadeo agresivo, en el cual pueda acaparar la atención de los maestros en la sala de clase, para que de esta manera puedan entender la importancia que tienen los servicios bibliotecarios en la labor de enseñanza-aprendizaje que debe de existir en nuestras escuelas. Entiendo que éste es uno de los grandes problemas que presenta la biblioteca escolar en nuestro país, y participar de las experiencias clínicas me preparan para enfrentarme a estos retos para sobrellevar con éxito una biblioteca escolar.

Referencia:

Departamento de Educación de Puerto Rico. (2004). Carta circular número 6-2004-2005: Normas y directrices del Programa de Bibliotecas Escolares. San Juan: Puerto Rico. Editorial del Departamento de Educación de Puerto Rico.

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